Wednesday, March 24, 2004

TRANSMITTER

Tocaba la guitarra en una banda de rock que tuvo infinidad de nombres, el vocalista -un gabacho- era tan vanidoso que cambiaba de nombres como si fueran camisetas. Quizá quería seguir la escuela de David Bowie y se reinventaba a cada rato. A pesar de esto era buen muchacho. Confieso que de todos los nombres que tuvo la banda, el de “Transmitter”, fue mi nombre preferido. El segundo lugar lo ocupó “Sol” Al gringo le gustaba que le llamáramos “Jorge” o cualquier otro nombre en español. Siempre lucía una tejana con lentes oscuros de mujer y tomaba tecate de bote. Se creía mexicano. Era la persona que estaba al frente de la banda y hacía bien su trabajo. A veces, cuando los gabachos ya estaban bien pedos, me daba por tocar y cantar en español y los yanquis se alborotaban. Empezamos a tener fama en la localidad. La ciudad de Portland siempre ha sido noble con los estetas. Se sentía bonito cuando las chicas nos miraban en los posters de publicidad y nos reconocían en persona, en las barras o cuando caminábamos por la calles y cruzábamos los muchos puentes, o cuando nos sentábamos para ver caer la lluvia.



No comments: